Terapias psicológicas y Talleres de autoconocimiento ESYO
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Cada persona es responsable de buscar y encontrar la mejor versión de sí mismo. Terapias individuales o de parejas, talleres y conferencias

Pese al miedo...
Lima, ago. 2017

Pese al miedo…
El miedo está definido como; una angustia por un riesgo o daño real o imaginario (RAE). Es nuestra emoción más primitiva, por ende, está arraigada en nuestros genes y en nuestra conciencia colectiva, potencialmente contagiosa, imitada y enseñada, con el objetivo de mantener al cuerpo y a la mente en un estado de alerta frente al peligro y de esa forma mantenerse con vida y perpetuar la especie.
A través del tiempo el miedo se ha convertido en un arma de sobrevivencia, que nos ha permitido superar las amenazas de la naturaleza y enfrentar los peligros, pero también se ha convertido en una poderosa herramienta de control, sometimiento y manipulación hacia los menos fuertes o hacia los más temerosos, a nivel social, cultural, político, religioso y emocional.
El miedo, es una emoción como la felicidad, la tristeza o el enojo, por tanto, debemos comprender que cada persona tiene la capacidad de controlar sus propias emociones y no al revés, es decir, no podemos dejar que la emoción nos controle, nos dirija o nos desborde, dando paso a conductas erráticas, disfuncionales o irracionales.
“Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo… del miedo al cambio”.
(Octavio Paz, premio Nobel de Literatura mexicano)
Es importante diferenciar entre un miedo real y otro imaginario, porque muchas veces preparamos a nuestro cuerpo para enfrentarse a una amenaza que creemos verdadera, activando innecesariamente nuestro sistema nervioso y provocando muchos síntomas mentales y físicos, como ansiedad, estrés, temblor, sudoración, visión nublada, entre otros. Llegando incluso a desencadenar episodios de ira fuera de control o de crisis de pánico espontáneas e inexplicables.
Pero ¿qué sucede cuando el miedo no es real y escapa a nuestro control? En muchos casos, nos dejamos amedrentar por el miedo y permitimos que controle nuestros pensamientos y nuestras emociones, dejamos que nos detenga, que nos venza y que nos active mecanismos de defensa destructivos como el autosabotaje; manifestándose en conductas como dejar las cosas a medias, posponer algún trabajo o decisión importante, ser perfeccionistas o justificar constantemente nuestras conductas.
Cuando dejamos que el miedo nos controle, quedamos desprotegidos frente a nosotros mismo y frente a los demás, arriesgándonos a que cualquiera que haga uso del miedo, pueda manipularnos, abusarnos, controlarnos o humillarnos.
Muchos son los miedos y dentro de las clasificaciones más habituales, están entre otros:
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Miedo a equivocarse o fallar
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Miedo al fracaso o a la frustración
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Miedo al dolor físico o psicológico
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Miedo a la pérdida o a la muerte
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Miedo a no ser aceptado o rechazado
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Miedo a cambiar
Muchas veces luchamos en vano por tratar de erradicar el miedo de nuestra vidas, porque es tan ineficiente como querer dejar la alegría o la tristeza fuera de nuestras emociones, por lo mismo, la única forma de trabajar al miedo, es convivir con él, es hacerlo parte de nuestra vida, es superarlo poco a poco cada vez que nos inunda, es no dejarnos acallar por él o por quién lo utilice en nuestra contra, es continuar aun teniendo miedo, es intentarlo, es enfrentarlo, es buscar en nuestro interior el valor de seguir avanzando, no sin miedo… Pese al miedo.
Carola Pena Laouénan
Psicóloga Clínica
Terapia Cognitivo Conductual
Directora Talleres ESYO
www.talleresesyo.com
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